La historia de ECO ASHANINKA y la Reserva Comunal Ashaninka (RCASH) se remonta a las primeras interacciones de los Ashaninka con la sociedad nacional en el siglo XVIII, cuando los franciscanos establecieron el Convento de Ocopa en su territorio. Este convento no solo representó un esfuerzo evangelizador, sino también una transformación de las dinámicas territoriales y culturales, ya que introdujo cambios en las costumbres, organización social y economía de los Ashaninka, quienes comenzaron a experimentar la colonización en sus tierras. Durante los siglos posteriores, el proceso de colonización se intensificó, dando lugar a la fundación de ciudades en áreas previamente habitadas únicamente por comunidades indígenas.
A partir de mediados del siglo XIX, la expansión de asentamientos y actividades agrícolas y comerciales en la selva alta desplazó a los Ashaninka, quienes buscaron refugio en las áreas más remotas de la cordillera de Vilcabamba. La situación empeoró en la década de 1990 con la violencia de Sendero Luminoso, que generó desplazamientos masivos y forzados, además de pérdidas significativas para el pueblo Ashaninka, tanto en términos humanos como territoriales. A pesar de estas dificultades, el pueblo Ashaninka mostró resiliencia y una notable capacidad de resistencia, protegiendo su cultura y tradiciones, y trabajando para asegurar la defensa de sus territorios.